El color es un atributo de la percepción visual asociado a las longitudes de onda del espectro electromagnético visible. Hay una escala que se organiza por frecuencias o por longitudes de ondas para clasificar las ondas electromagnéticas: el espectro electromagnético. La región que el ser humano puede ver se llama espectro visible, y es una porción muy pequeña de todo ese espectro.

La percepción del color

La percepción del color

La vista es el sentido que consiste en la habilidad de detectar la luz y de interpretarla. El órgano capaz de transformar la luz visible en impulsos nerviosos que le cerebro interpreta es el OJO.

La percepción del color

El proceso por el que percibimos el color de los objetos implica que cuando la luz incide sobre un objeto, su superficie absorbe ciertas longitudes de onda y refleja otras; y que el ojo percibe la luz reflejada por el objeto, que es capturada por los fotorreceptores de la retina.

1. Cuando la luz incide sobre un objeto, su superficie absorbe ciertas longitudes de onda y refleja otras.

Únicamente las longitudes de onda reflejadas pueden ser percibidas por el ojo y, por tanto, en el cerebro solo se percibirán esos colores (por ejemplo, una manzana roja absorbe todas las ondas menos la correspondiente al rojo, que se refleja, y se producirá la percepción del color rojo).

La percepción del color
Reflexión de la luz

2. El ojo percibe la luz reflejada por el objeto, que es capturada por los fotorreceptores de la retina: los bastones y los conos.

Los bastones perciben tonos oscuros y solo permiten distinguir tonalidades de grises entre el negro y el blanco.

Tonalidades de grises
Tonalidades de grises

Los conos son los mediadores de la longitud de onda de la radiación electromagnética; hay tres tipos de conos, cada uno con un fotopigmento que únicamente detecta una longitud de onda concreta: el cono L capta la luz roja; el cono M, la zona del espectro de la luz verde; y el cono S, las azules.

La percepción del color

La información que llega a los bastones y a los conos es procesada por otras células conectadas a ellos, y luego se traslada a través del nervio óptico hasta la parte del cerebro donde la actividad neuronal es la específica respecto a la sugerencia de color y del claroscuro. Esta información precisa ya se traslada después a la zona del córtex visual, donde las neuronas complejas de esa área dan lugar a la percepción del color, con los atributos de luminosidad, tono y saturación.

Como ya sabemos, los colores de las cosas que vemos, provienen de la parte de la luz reflejada. Así dependiendo del tipo de luz que incide sobre ellas (y dependiendo también de la naturaleza de su superficie, claro) así veremos un color u otro.

Conos y la luz

El círculo cromático

Aunque los dos extremos del espectro visible, el rojo y el violeta, son diferentes en longitud de onda, visualmente tienen algunas similitudes. Newton propuso que la banda recta de colores espectrales se distribuyese en una forma circular uniendo los extremos del espectro visible: ese fue el primer círculo cromático.

Actualmente, el círculo cromático suele representarse como una rueda dividida en doce partes. Los colores primarios se colocan de modo que si unimos los tres con unas líneas imaginarias formarían un triángulo equilátero con la base horizontal. Entre dos colores primarios se colocan tres tonos secundarios de modo que en la porción central entre ellos correspondería a una mezcla de cantidades iguales de ambos primarios y el color más cercano a cada primario sería la mezcla del secundario central más el primario adyacente.

El círculo cromático
El círculo cromático

Colores cálidos y colores fríos

Un color se considera cálido o frío según la sensación de temperatura que transmita. Esta sensación de calidez o frialdad de un color atiende a sensaciones térmicas subjetivas: un color es frío o cálido en función de cómo lo percibe el ojo humano y la interpretación de la sensación que provoca en el cerebro.

Como norma general, los colores cálidos son los que van del rojo al amarillo, pasando por naranjas, marrones y dorados. Para simplificar, suele decirse que cuanto más rojo tenga un color en su composición, más cálido será; son los utilizados para reflejar entusiasmo, pasión, alegría…

Por otro lado, los colores fríos son todos los tonos que van desde el azul al verde, además de los morados. Cuanto más azul tenga un color, más frío será. La gama de colores fríos suele usarse para dar sensación de tranquilidad, calma, seriedad y profesionalidad.

En el círculo cromático, la clasificación de colores fríos y cálidos no es estricta, aunque suelen representarse como una división por la mitad del círculo cromático. Cada color cálido tiene su complementario entre los colores fríos.

La percepción del color
Colores cálidos y fríos

Los colores complementarios son aquellos que se encuentran exactamente en el lugar opuesto del círculo cromático. Esto significa, que, por ejemplo, el complementario del violeta es el amarillo, el complementario del rojo es el verde y que el complementario del azul es el naranja.

Para terminar, ponemos un ejemplo de lo que antes nombramos sobre los atributos del color: tono, luminosidad y saturación.

Tono, brillo y saturación

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